Ayer en la iglesia, el lider se levanto y nos pidió que pensemos en nuestras familias. Facilmente, pensé en mi esposa y los hijos. Facilmente pude ver los rostros de Audra y Kia y Aylis’ y Todd y Soraya. El lider nos aconsejó que muchas veces no acerquemos a Dios con nuestras familias y que es importante orar cada días por ellos. Algunos momentos después, él me asustó diciendo, “Ora por tus padres y tus hermanos…” No era que él estaba agregando otra parte de la familia.
Bueno, la amo a mi familia extendida. Los amo a mis padres y a mis hermanos. Ellos son parte de mi familia, sé, pero ellos viven más allá de nosotros…algunos en Montana y otros en Colorado y Washington. No nos vimos mucho aunque hablamos a menudo por teléfono. Cuando pienso en “mi familia”, inmediatemente pienso en los que viven en la casa conmigo. Es diferente aquí.
Por ejemplo, alguien me preguntara, “Cuantas personas hay en su familia?” deciré, “Seis. Mi esposa, cuatro hijos, y yo.” Pero, cuando yo le pregunto a personas aquí, ellos me conteston algo como, “Pues, no sé. Tengo un montón de la gente en mi familia…mis padres, hermanos, tios, tias, abuelos, abuelas, primos…”
Una manera diferente ver el mundo. Estoy aprendiendo.
Que Dios los bendiga!